jueves, 16 de noviembre de 2023

Vida Real 2

 (....) - después de llorar en el baño,  volví a mi escritorio, derrotada;

no solo había salido muy mal la llevada a la fiesta de egreso de mi amiga de la facultad, 

sino que ahora había sido desterrada del contacto con vos y con tu vida, 

fue un momento nefasto, aún me angustia un poco, pero me gusta poder al fin contártelo, 

le conté a una amiga lo que había pasado, con la cara roja y la mayor de las vergüenzas, 

me parecía una sobre reacción, no sé, 

en conclusión me sentí muy mal, 

- bueno, yo soy capaz de bloquear a mi propia madre, con lo cual no me parecía tan grave, soy de cortar por lo sano, perdón!

- si, a pesar de no entender lo que había pasado, te entendía, aunque suene a contradicción.

Encima tenía miedo, pavor de cruzarte por los pasillos, porque a veces trabajábamos en el mismo edificio, a muy corta distancia. Igualmente con el tiempo dejé de esconderme y trataba de saludarte como si nada las veces que te cruzaba, en definitiva lo que había hecho era una pavada y no era nada malo.

- gracias por contarme esto, y lamento haberte hecho sufrir.

- gracias a vos por escucharme, lo que más me alivia es poder al menos compartírtelo, 10 años después.

- todo ese tiempo pasó?

-si, ya ni somos las mismas personas.

- pero bueno después te seguí en instagram cuando vos me seguiste, y te respondí los saludos de cumpleaños por twitter.

- si, me quedé más tranquila, por ahí ya se olvidó que era una estúpida pensé. Estuve varios años de mi vida, tratando de comprobarle al mundo que no lo soy, me daba pena a mi misma. Por ahí sin eso, la vida hubiera sido de otra manera, pero bueno ya pasó.

- es que en verdad, no debemos demostrarle nada a nadie.

- si, haberlo sabido antes..., jajaja

....Continuará ...



no canto más

 -¿no cantás más? me preguntó

y la pregunta me dejó un poco helada, 

la tuve que procesar, 

unos segundos quedé en stand by;

 no podía hacer nada, pensar nada, pero sentir sí, 

sentir siempre siento, 

sentí una puntadita, ahí en el medio del cuore, un dolor, una hilvanada, y respondí, 

no, no canto más, pero qué dolor me causó decir esas palabras, 

la verdad es que cantar es lo que más me gusta, 

es hermoso cantar, 

pero me cortaron las alas hace un tiempo, y ahora también me duele cantar,

es un poco loco, porque me duele cantar y no cantar al mismo tiempo, 

ojalá pueda volver a cantar, pero no en silencio, sino en voz alta, 

tranquila, hidratada, lozana, con soltura y confianza, 

con gusto, con alegría, con esperanza...


martes, 5 de junio de 2018

rápido

qué rápido nos acostumbramos al rechazo,
a veces parece que nos sobreponemos que luchamos con todas nuestras fuerzas, por pertenecer, para que nos den un lugar, para ser parte de ese grupo, de esa gente de esa historia de esas vidas, de sus actividades, de sus esquemas selectos, 
y de pronto después de un tiempo, nos damos cuenta que dejamos de luchar, que dejamos de tratar de pertenecer y ya no pertenecemos, que en definitiva lo que queríamos forzar no anduvo, y nos dedicamos a dejar de intentar, y aparentemente la historia nos muestra que somos prescindibles, 
que no nos necesitaron ni sufrieron nuestra ausencia, 
que no nos llamaron ni se preguntaron siquiera si nos había pasado algo, 
y bueno, no estamos más, y nadie acusó recibo de nuestra ausencia.
me cuesta mucho dilucidar si esto es positivo o negativo, 
en primer lugar me parece un poco negativo, porque nos muestra que no lo logramos que no llegamos que no cumplimos lo que queríamos, pero...
en un segundo lugar me gusta pensar que es positivo, porque no hay manera de pertenecer si el otro no quiere que permanezcamos, y no tiene sentido intentar agradar cuando al otro no le gustamos, 
porque además, no tenemos que convencer o conquistar a nadie, 
nosotros somos, simplemente, somos, 
y la fluidez de nuestro ser puede agradar o no, si no agrada, debemos lamentarlo y dejar paso a los agradables o susceptibles de agradar, 
y solamente si agradamos si nos quieren y los queremos...quedarnos, 
me suele dar la nostalgia lo que fue y también lo que no fue, y cierta tristeza el sentirme no deseada,
pero hoy entre una postura y la otra, prefiero agradecer,
fue hace mucho pero me pareció rápido, rápido se olvidaron de nosotros y de nuestro grato aporte y nos dejaron ir, y nosotros dejamos de insistir, 
agradezco saber ver y valorar cuando no me quieren y poder irme antes de entregarme por completo, 
porque la exposición tan despojada solo nos hace sentir humillados ante el ojo juzgador, discriminador y desmerecedor de un otro.
agradezco la posibilidad de la vida de librarme de quienes no me querían o no me valoraban, a pesar de la parte rota de mi que quisiera que me quieran igual
qué rápido nos acostumbramos al rechazo...

jueves, 9 de junio de 2016

Vida Real

- hola, cómo estás? Sé que me odiás así que eso no puedo empeorarlo pero me pregunto el por qué de ese odio, tengo mi teoría..
- ....
- para mi me odiás porque pensás que soy estúpida o creés que te hice algo.
- no sé a qué te referís, pero la verdad es que no odio a nadie.
- bueno, perdón que te haya dicho estas cosas pero en algún momento de la vida lo tenía que hacer, no podía dejar este mundo sin saber la causa de tu odio.
- no problem.
- me parecés perfecto, tenés un porte, una cara, esos ojos, sos brillante y tenés ese sentido del humor tan agudo con la cuota perfecta de sarcasmo, sé que debés tener algún defecto, pero es imposible para mi encontrártelo; si bien no nos conocemos en profundidad, te conozco hace más de 10 años y todo de vos me encanta, me resulta tan seductor, sos atractivo, te quedan muy bien los tiradores; y como sé que no te agrado te agradezco que me hayas dejado quererte en silencio, bueno sé que a veces no fue tan en silencio por tantos likes y tantos comentarios, pero bueno ahí si pagué un poco la consecuencia, igual te pido dejame que te siga, que te quiera en silencio, porque no te voy a molestar y con eso ya podés hacer mi existencia un lugar mejor,
- querés ir a tomar algo? Quizás me podés contar un poco más tu historia, te parece?
- sí, claro. Ahora?
- sí si ahora, si podés...
- bueno vamos, pero elegí vos el lugar porque yo no sé que está abierto a esta hora, a mi me gusta Le Pain pero ya está cerrando.
- vamos a un lugar que yo conozco.
- gracias por tus palabras, hay que animarse a decirle algo así a alguien, te felicito en ese sentido.
- gracias a vos por no pensar que estoy loca... ( ella pensaba que él igualmente lo pensaba)
Ya en el auto, ella algo incómoda y él un poco confundido, hablaron más bien de trivialidades para evitar pensar que eran algo más que desconocidos. Unos minutos después llegaron al bar de su preferencia que tenía luz tenue y disfrutaba un bastante grato silencio. Se acomodaron en una mesita alejada de la puerta de entrada para aprovechar más la intimidad del silencio.
- bueno contame por qué decís que te odio?
- bueno todo empezó en algún momento sin motivo aparente pero creo que el detonante fue una noche que después de clase me alcanzaste en tu auto.
- ah yo te alcancé?
- si, estábamos en clase, la clase terminó y yo no sabía cómo llegar adonde tenía que ir y vos escuchaste adónde iba y te ofreciste; y yo me moría de la felicidad, pero tenía que disimular claro, y bueno me subí a tu auto y sentía que estaba viviendo un sueño pero estaba nerviosa, muy nerviosa, y bueno cuando me pongo nerviosa suelo decir estupideces, y yo te dejé llevar la conversación a vos entonces empezamos a hablar de Capussotto, que nos encantaba y que el más me gustaba era Bombita, con los burócratas no me acordaba 'qué' del espacio y ahí vos me completaste..
- sindicales, los burócratas sindicales del espacio.
- si si, eso! dije yo, que antes había preguntado por la otra palabra que no me la acordaba y para describirla había dicho muchas pavadas que denotaban que además de estúpida era una ignorante; después me preguntaste que adónde iba, bueno yo la dirección ya te la había dicho y entendí que quizás no te la acordabas, y no me lo preguntaste una vez sino tres, y las tres veces te contesté lo mismo, ya que por los nervios no me percaté que tu pregunta se refería a otra cosa, y me parece que al final no te lo dije nunca pero iba a la casa de una amiga de la facultad que se recibió ese día, iba a su festejo.
- te escucho. (Le dijo mientras la miraba absorto y bebía su grapa, de a pequeños sorbitos.)
- y bueno cuando llegamos yo no me quería ir de hecho no quería que manejes rápido así podía prolongar un poco más esa sensación de paraíso, hablamos de un profe que venía de muy lejos a dar clase; vos dijiste: "cuando la limosna es grande..."y yo traté torpemente de defenderlo, y cada vez me sentía más estúpida y que estaba arruinando por completo la oportunidad. Vos ibas a un shoot o prueba de video para una película en la que ibas a participar que después se proyectaría en el Malba, cosa que googleé en varias oportunidades y nunca pude ver lamentablemente. Y bueno llegamos, y al momento de bajar del auto, me miraste y me hiciste un movimiento con la cara como diciendo este es mi saludo, así nos despedimos; ni se te ocurra acercarte a darme un beso porque no te toco ni con un palo, esta es la primera y la última vez que te alcanzo a algún lado, y yo que ansiaba darte un beso o al menos rozar tu rostro me quedé con las ganas truncas.
- qué malo fui.
- no malo no, qué se yo, más bien correcto; no te culpo, por como me senté y las boludeces que dije yo también hubiera pensado de mi que era una tarada.
- ahora parecés menos, jaja
- jajaja, y bueno a pesar de toda mi estupidez yo no podía evitar mi cara de feliz cumpleaños, me habías llevado vos y para mi era tremendo. Y bueno no sé si antes o después o tal vez durante, te empecé a likear mucho en facebook y, en lugar de gustarte, te molestaba y para colmo un día no tuve mejor idea que hablarte por inbox y vos, que sos un crack, me respondiste muy amablemente pero a mi se me ocurrió contarte un chiste - que en ese momento le estaba contando a todo el mundo - y bueno lo leíste, no me contestaste, borraste la conversación y me bloqueaste de facebook; cosa que nunca me había hecho nadie en la vida, apenas me di cuenta, que fue casi en el mismo momento, me puse a llorar y bueno de ahí nunca más en tu vida me desbloqueaste y yo te mandaba en febrero tu saludo de cumpleaños por mail, mails que claramente nunca tampoco contestaste.
- yo pensé que me quisiste tomar el pelo y me enojé!
- yo no hago esas cosas, no es mi estilo, solo quería entrar en confianza con vos y ver si te reías de mi chiste, pero, como está visto, no me salió y me puse re mal, me brotó la angustia enseguida; estaba en la oficina y me fui a llorar un rato al baño. (...Continuará...)

martes, 5 de abril de 2016

El hombre que no creía en los horóscopos

Una mezcla entre realidad y fantasía... no le gusta la astrología porque él es más de la astronomía y para colmo nunca lo convenció la idea de compatibilizar (ideas, creencias, costumbres, autores, vidas, ámbitos, ni personas), esa es una de sus carácterísticas... Él puede ser un sueño para vos o, configurar de pronto una pesadilla.
Una mañana contra todo pronóstico despierta a tu lado y no entiende cómo los astros pudieron predecirlo. En lo único que él confía es en sus predicciones y sus opiniones que suelen ser bastante nefastas, generalmente negativas y de no tan largo alcance.
Antes de relacionarse con alguien, su mente superdotada ya conoce la historia que va a vivir, en su cerebro va siguiendo los pasos que lo llevaran a completar su profecía.
Antes del principio, él ya sabe su final; sabe con quién, cómo y cuándo y sobre todo da vida al después.
Siente que algunas experiencias de su vida son suficientes para desdibujar el futuro, algunas vivencias de su corta vida lo hacen sentir con el poder de etiquetar personas e historias.
No era por una cuestión religiosa, ni por temor a equivocarse o a ilusionarse con una falsa idea del futuro, era por egocentrismo? Sería el mero hecho de creerse superior a cualquier premonición o mecanismo premonitorio lo que lo lleva a no creer es los dichos de la astrología?
No es fácil para mi dilucidarlo.
Miles de veces pensé, sin lograr una conclusión, en cuáles eran sus motivos y, tratando de evitar juicios de valor, me decidí solo a observarlos, a veces de cerca y otras de más lejos.
Así como digo lo malo también diré lo bueno, esto es que hay quizás una cuota de sabiduría en su incredulidad, ya que el no corre el riesgo de hacerse ilusiones; aunque antes de empezar a comprometerse o creer en los sueños, es él quién pone final a las historias, tal vez ese argumento de que estaba acordado, se había planeado o se sabía desde el principio es una simple falacia; en una de esas, simplemente cuando las papas queman prefiere apagar el horno e impedir que una siga cocinando expectativas.
Lástima me da pensar lo que se pierde y lo que ya ha perdido en el pasado, porque ya lo decía Kierkegaard que el donjuanismo no genera ninguna satisfacción y a la larga se van quedando más y más vacíos; pero para el hombre que no cree en la horóscopos no hay placer en la permanencia; o más bien; es tanto el placer que podría generarle una historia en serio que no podría aceptarlo o siquiera creerlo.

lunes, 1 de febrero de 2016

No sabes hasta que sabes

Y así en un momento de esplendor mental previo a entrar en el ciclo del sueño, ese que no me cuesta pero que muchos añoran me di cuenta qué era lo que antes me había estado preocupando; no era el hecho de que él no me amara o que no me haya amado nunca, ni siquiera la sentencia de que no me vaya a amar jamás; lo que atormentaba mi alma y sacudía mi mente era la negación o desconocimiento del mundo de lo que había pasado; me preocupaba que los demás no lo supieran, que él me negara y que fuera la única que lo sabía y que cualquiera iba a desconfiar de mi versión unilateral, dado que todos los demás lo escondían o hablaban de esto en grupos secretos y lo minimizaban. Pero no me molesta más, porque en este descubrimiento descubrí también que el problema era luchar contracorriente, el problema era ser una sola contra muchos; eso ya no me importa. Ahora también lo voy a negar, lo voy a ocultar y voy a hacer como si nunca hubiera pasado; total...no tuvo la suficiente entidad para ser considerado 'algo'. Lo peor de esta decisión que tomé ayer y que reafirmo hoy es que no es plenamente por mi bien o porque piense que es lo mejor, sino que deliro con la idea de que quizás le moleste, que le duela le preocupe o lo lastime la idea de que lo ningunee o que lo niegue, pero...él no piensa en mi; de hecho no estoy segura que en algún momento lo haya hecho. Cómo pudo haber pasado? Ya se olvidó, nunca se acordó, nunca recuerda esos momentos?
Otra de las cosas que anduve reflexionando es que para él no fue igual de importante para mi y ahora mi lógica un poco logra comprender los "niveles de afecto" a los que él se refería; él que tenía (tiene) una explicación y una teoría para todo. Yo siempre estuve en el punto inferior de la escala, esperando subir o una ampliación, cuando llegó no pude disfrutarlo porque siempre estaba preocupada por algo, que si la camarera del bar, que si no soy lo suficientemente divertida, que si le resulto demasiado naive, que si lo estoy molestando y miles de otras cosas que una obsesiva podría tranquilamente pensar.
La verdad es que para lo que ustedes están  acostumbrados  probablemente no sea nada, no signifique nada, pero para mi y mi nimiedad fue demasiado, de hecho no recuerdo haberme preocupado ni llorado tanto por algo, jamás,  pero me olvidaba que lo voy a negar, yo apenas lo conozco, es un amigo nomás y fue más feliz sin mi que conmigo; porque calculo que si uno pudiera realmente elegir, elegiría mayor felicidad, un mayor caudal de amor o lo que sea verdaderamente mejor.
Temo muchas cosas, que yo no me haya sabido vender, que no me mostré tal cómo era pero ya no me dejaron tiempo para averiguar, por suerte como ahora hay que negar por completo su existencia, ya nada puede doler más.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Razones por las que no te amé

No te amé porque los pájaros vuelan y los reptiles se arrastran
No te amé porque dolía más la idea que te fueras que la que no llegaras
No te amé porque eras preciosa y lo precioso vale caro
No te amé porque veía en tus ojos los míos y me alteraba ese reflejo, quizás me llevaban a encontrarme con mi alma
No te amé porque el cielo era azul cuando caminábamos,
No te amé porque no me exigiste que te amara, lo pediste en miradas tiernas como quien apela al juez que ya ha sentenciado
No te amé porque eras muy simple, porque solo escuchar mi voz te alegraba
No te amé porque me donabas tus camarones y yo buscaba alguien que me los peleara
No te amé porque respetabas mi lado de la cama
No te amé porque no me obligaste a llevarte al hospital cuando te rompiste un hueso en mi casa
No te amé porque preferiste complacer mis deseos a defender tu libertad
No te amé porque estabas siempre y no había forma que te extrañara
No te amé porque no me dijiste nada, porque pediste poco y lo malo lo sospechaste callada
No te amé porque la luz alumbra y en la oscuridad no se vé nada
No te amé porque cuando la comunicación se cortaba vos me llamabas
No te amé porque el almibar de las frutillas vos me regalabas
No te amé porque no llegabas tarde cuando más te necesitaba
No te amé porque me amabas